Como la nueva directora de la DEA en Colombia, Catalina Santana deberá lidiar a una peligrosa banda de narcotraficantes, mientras se enfrenta a unos demonios que amenazan con destruir a su familia.

Nelly le informa a su jefa Valeria acerca de lo que escuchó durante la llamada de Alfonso al FBI. Yésica y su esposo finalmente se dicen la verdad.

Albeiro y el Titi se preparan para el enfrentamiento. Por otro lado, Valeria se comunica con Albeiro y Catalina quiere destruir a Yésica.

Valeria quiere saber quiénes son los responsables del atentado e intenta sumar adversarios a la lista negra. Por otro lado, a Catalina le sorprende la actitud que toma Mariana.

Johana decide huir de casa para lograr matar a Hilda. En un forcejeo, la exempleada de Salvatore dispara y todos quedan conmocionados.