
Al final de la década de los ochentas, en el negocio ilícito más lucrativo de la época, "el oro blanco", las rutas de las Bahamas y Florida, ya no son tan viables para el transporte de la cocaína; la persecución de los miembros de los carteles colombianos y su guerra entre ellos mismos se intensifica, generando que estos bandidos sean extraditados, encarcelados en su país o asesinados. Algunos son condenados al encierro voluntario, escondidos en algún rincón para evitar su captura, por cuenta de las fuerzas armadas o de sus enemigos. El negocio cambia y es cuando aparece Amado Carrillo Fuentes "El Señor de los Cielos" que en forma muy discreta se dedica al transporte del producto que proveen los narcotraficantes colombianos restantes, convirtiéndose en el narcotraficante más poderoso de los cuatro carteles que operan en México: el de Juárez, el del Golfo, el de Sinaloa y el de Tijuana. Su historia se devela en este drama cargado de acción y giros inusitados.

Aurelio tiene controlado todo el mercado del país con la venta en las colonias, y le pide a Irina que lo ponga en contacto con el presidente. Ella dice que con él no, pero sí con su primo.

Marco Mejía le dice a Jiménez que deben desmantelar la red de distribución que tienen los Casillas en las colonias. Los Villalobos llaman para pedir una cita con Aurelio.

Mejía propone que Aurelio pierda su anonimato. Mónica está furiosa porque Casillas no le contesta el celular. Ponte le dice a Marco Mejía que ya tiene a sus hombres listos para la operación.

Jiménez da luz verde para ir por Casillas, y Mejía comienza un operativo para desmantelar toda la organización. Mónica le exige a Aurelio que active el negocio con Guadalupe.